Carcinoma nasofaríngeo

Un carcinoma nasofaríngeo es el cáncer de nasofaringe, que es la parte trasera de la nariz y la parte superior de la garganta.

El cáncer en esta parte del cuerpo se diferencia de otros tipos de cáncer de la boca o de la garganta. Es una forma relativamente rara de cáncer que puede ser difícil de detectar en sus primeras etapas.

Diagnóstico

Típicamente, esta forma de cáncer comienza con la mutación de las células escamosas de la nasofaringe. Estas mutaciones hacen que las células anormales que crecen fuera de control y forman tumores. Un tumor nasofaríngeo puede ser difícil de ver y requieren un examen por especialista del oído, nariz y garganta u otorrinolaringólogo. A menudo, el médico otorrinolaringólogo inserta un endoscopio a través de la nariz o la garganta para observar detrás del paladar blando del paciente.

El cáncer nasofaríngeo no debe ser confundido con el cáncer oral, cáncer de garganta o el cáncer de seno, que comienzan en los senos paranasales o de la cavidad nasal. El carcinoma nasofaríngeo es una condición específica, originario de la nasofaringe.

Síntomas

Hay pocos, si los hay, los síntomas de carcinoma nasofaríngeo temprano. Esta es una razón por la que condición puede ser difícil de diagnosticar en sus etapas iniciales. Cuando los síntomas ocurren, incluyen secreción sanguinolenta nasal, dolor de cabeza, visión doble, la congestión nasal en un solo lado de la nariz y un bulto en el cuello causado por una hinchazón en el ganglio linfótico. La pérdida de audición en un oído también puede indicar la enfermedad. Cualquier persona con estos síntomas debe consultar a un médico.

Factores de riesgo

El carcinoma nasofaríngeo es un cáncer poco común en la mayor parte del mundo. Se diagnostica con mayor frecuencia en Asia, el norte de África y entre los inuit de Alaska. Algunos investigadores han señalado dietas similares entre estas poblaciones, ya que todos suelen incluir una dieta alta en sal, carnes en conserva, pescado y verduras. Una teoría de por qué estos alimentos pueden aumentar el riesgo se basa en la inhalación repetida de sustancias químicas emitidas cuando se cocinan los alimentos ricos en nitrato.

Mientras que las personas asiáticas tienen la mayor incidencia de la enfermedad, los asiáticos que consumen una dieta occidental tienen menos probabilidad de desarrollar carcinoma nasofaríngeo.

Un historial familiar de la enfermedad también aumenta el riesgo, al igual que una historia clínica que incluye el virus de Epstein-Barr. Aunque las razones de la conexión son desconocidas, los estudios médicos han revelado rastros del virus de Epstein-Barr en casi todos los nasofaríngeos células cancerosas.

Los hombres se ven afectados por el cáncer de la nasofaringe con más frecuencia que las mujeres. La mayoría de las personas con la enfermedad se diagnostican entre las edades de 30 y 55 años. Este tipo de carcinoma ocurre a veces en niños africanos.